miércoles, 24 de octubre de 2012

Accidente de tránsito en Lucas González

Esta mañana se produjo un accidente de tránsito en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Urquiza de Lucas González. Colisionaron fuertemente allí una camioneta Chevrolet contra un automóvil Wolkswagen Bora. Al cierre de esta nota el conductor de Bora, se recuperaba en el Hospital Santa Rosa de diversos traumatismos. Afortunadamente su estado no reviste gravedad, en tanto que el conductor de la Chevrolet resultó ileso.
El accidente se produjo al cruzar ambos la bocacalle. El vehículo que llevó la peor parte fue el Bora que prácticamente terminó incrustado en un pequeño árbol, cosa que evitó que el vehículo se introdujera dentro del Salón Azul.
Este es uno más de los accidentes que día a día ocurren en nuestro país, el cual tiene el triste récord de ser primero absoluto en el mundo en cantidad de accidentes y muertes por el tránsito al año.

La muerte viaja en auto



22 muertos por día, cientos de miles de heridos, miles de personas discapacitadas y más de u$s 10.000 millones en pérdidas al año, hacen que los accidentes de tránsito sean uno de los mayores problemas aún no resueltos de la sociedad argentina. Y curiosamente uno de los que menos en cuenta se tienen a la hora de definir la problemática de nuestro país.
Si un avión de pasajeros cayera todas las semanas muriendo unas 150 personas cada vez estaríamos preocupados.
Es como si hubiera 40 tragedias como la de la discoteca Cromagnon o 95 atentados a la AMIA al año, en definitiva las cifras son enormes.
La tasa de homicidios en la Argentina es de 5.3 cada 100.000 habitantes, la de accidentes de tránsito es cinco veces más alta, 21 muertos cada 100.000 habitantes, a pesar de eso, lo que se ve permanentemente en las noticias es acerca de la inseguridad, los robos y homicidios. El tema de los accidentes de tránsito aparece en los medios sólo cuando un accidente es espectacular, donde hay muchos muertos y heridos y ocurre en un lugar céntrico.
El 67, 5 % de los conductores dice conducir mejor o mucho mejor que los demás. Lamentablemente, los altísimos índices de mortalidad por accidentes de tránsito desmienten categóricamente esta sensación
Las muertes que se producen por accidentes de tránsito las vemos como algo lejano, que le ocurren “a otros”. Difícilmente la gente crea que cualquiera puede sufrir uno en cualquier momento. Nadie siente al subir a un auto el mismo temor que se siente al subir a un avión.
Sin embargo, en Argentina, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en menores de 35 años y la tercera sobre la totalidad de la población.
Lo más curioso es que los conductores argentinos creen ser los mejores conductores del mundo. Una encuesta realizada por la Asociación Luchemos por la Vida, (http://www.luchemos.org.ar/espa/index.htm) refleja esta curiosidad.
El 67, 5 % de los conductores dice conducir mejor o mucho mejor que los demás. Lamentablemente, los altísimos índices de mortalidad por accidentes de tránsito desmienten categóricamente esta sensación que tienen los conductores argentinos.
Las muertes que se producen por accidentes de tránsito las vemos como algo lejano, que le ocurren “a otros”
Según la Asociación Luchemos por la Vida “la sobreestimación de la propia capacidad constituye un factor de importancia en la producción de accidentes, ya que influye en el momento de la toma de decisiones al conducir, en especial al decidir cuestiones que se relacionan con asumir riesgos, tales como la velocidad de conducción, maniobras de sobrepaso, etc.”.
Pero no es esa la única causa: el exceso de velocidad, el consumo de alcohol o drogas al conducir, el quedarse dormido al conducir de noche, no usar cinturones de seguridad o casco en moto, la imprudencia al ser peatón son las principales causas de los accidentes.
Lo peor es que siempre le echamos la culpa al “otro”.
Dice Luchemos por la Vida: “En nuestro país, cada transeúnte siente que puede hacer lo que quiera y le convenga en un momento determinado. Este proceder individualista y anárquico, y el desorden que genera, se traduce en enormes pérdidas de tiempo y lo que es más importante, , en las muertes y lesiones que contabilizamos.”.
“Las personas que estamos inmersas en el tránsito nos quejamos. Coincidimos en lamentarnos por esta realidad. Pero casi siempre nos quejamos de “los otros”. El problema se proyecta en el afuera, los responsables del caos son “los demás”, los que hacen las cosas mal son cualquiera que no sea “yo” y esta situación se debe a que hay “otros” (gobierno, autoridades, etc.) que no hacen lo que deben.”
En realidad el tránsito es un sistema en el que todos participamos, cada usuario es responsable de una parte del tránsito, la conducta de cada uno condiciona a la de los demás y viceversa. Es menester que todos asumamos nuestra responsabilidad y hagamos un tránsito que se pueda transitar.

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